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19 de marzo de 2013

"Leer abre los ojos II"



La Colección "Leer abre los ojos II" está conformada por seis publicaciones  con cuentos y poemas para niños de autores chaqueños. Las ilustraciones son del artista plástico chaqueño Luciano Acosta.

Equipo de PLCH compartiendo lecturas
Los niños de una escuela rural, con las publicaciones del Plan
   











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Todos los autores donaron los derechos de sus obras para esta publicación masiva que alcanza a los 120 mil ejemplare y llegó a niños de todas las escuelas primarias de la provincia.

En la presentación de la colección,  estuvieron presentes autoridades y escritores quienes  compartieron el sabor de las palabras junto a los chicos en una ronda de lectura, promoviendo la lectura por placer, la familiarización con los libros.
“Queremos que el Chaco sea una provincia de lectores”, expresó Mempo Giardinelli,  e instó a los jóvenes a que lean, miren, descarten si no les gusta, pero siempre, se animen a vivir esta apasionante experiencia de leer".

Las obras son:      
  Yarará como manguera, Mempo Giardinelli
  Los frutos del bosque y Había una vez una gota, Susana Szwarc
        Nunca enjaules un snark y ¡Qué cosa con los bichos!, Miguel Ángel Molfino
        La otra cara del zorro, Aledo Luis Meloni
        El robo del fuego (relato Wichi)
       Las orejas del conejo, Gustavo Roldán

 "Nadie, con seguridad, habrá oido jamás hablar del planeta Spin y mucho menos sospecharlo ubicado en alguna galaxia conocida. Tal vez, pudo haber sido soñado en alguna ocasión por un niño, porque ya sabemos que los adultos son terriblemente incapaces de soñar con el planeta Spin o siquiera con un cielo de frutilla..."
                                                                        "Nunca enjaules a un snark" - Miguel Angel Molfino


19 de abril de 2011

Club de Lectores de la Biblio del Barrio Vial


En la biblioteca escolar del Establecimiento de Nivel Secundario Nº 93 del Complejo Educativo Barrio Vial de Resistencia, Chaco, algo viene sucediendo con la lectura. Esta Institución formó parte en el 2010 del Proyecto "Chaco en Palabras", por el cual docentes de las escuelas del sur de la ciudad recibieron asesoramiento y entrega de diversos materiales de lectura por parte del Plan Nacional de Lectura, para que generen y desarrollen con los estudiantes proyectos institucionales de lectura.
Por el entusiasmo de su único bibliotecario, desde el año pasado funciona un club de lectores de los diferentes cursos y divisiones.

Los estudiantes, coordinados por el bibliotecario, se reúnen a compartir lecturas, intercambian libros y concurren a leer en voz alta a sus compañeros de la escuela y a chicos que integran otras instituciones de la comunidad.

Por ejemplo, este club de estudiantes lectores concurre asiduamente a ofrecer lecturas en voz alta de cuentos, leyendas y otros textos a los niños y niñas del Instituto Barrilete, Institución vecina que trabaja con chicos con capacidades diferentes.
El Equipo Técnico del Plan Provincial los acompañó en uno de sus encuentros y ha programado la visita del escritor de policiales Miguel Molfino al Club.

20 de enero de 2011

Estudiantes y docentes de Chaco con Juan Sasturain

El pibe tiene 16 y desde hace una hora usa lo que tiene a mano (la función de filmación del celular) para retener lo que está pasando. No es la final de un campeonato de fútbol, no es la presentación de su banda favorita en un estadio, no es una pelea callejera ni un amigo que hace una broma escatológica, no. En la pantalla brilla la calvicie de un señor sesentón que, con lujo de detalles, ateniéndose a las palabras textuales que leyó cuando era chico en los años 50, narra de memoria, entero, de pe a pa, El eternauta.

Y no se detiene ahí, Juan Sasturain, el escritor Juan Sasturain, que es el señor en la pantallita. Porque después de esa hazaña que deja boquiabiertos y entusiastas a los 150 jóvenes que desafiaron el mal tiempo encontrarse con él, todavía tiene energía para leer, a demanda y de cosecha propia, un cuento de fútbol y otro de pura imaginación: Suspiria la Sentimental, de su último bello libro Los Galochas, ilustrado por Liniers.

Y como Suspiria habla de sentimientos abre todo un tema: las risitas cunden cuando Juan los invita a encontrar en la literatura palabras nuevas, que no estén vacías ni gastadas para declarar, cuando lo sientan, el amor. “Pero de ninguna manera mandarlo como mensaje de texto” les recomienda.

“Eso vamos también vamos a ponerlo en nuestro blog”, declara un grupo que toma fotos insistentemente y solicita un autógrafo para digitalizar desatando una discusión sobre la seguridad o no de la práctica.

Una quincenañera se declara decepcionada por La Metamorfosis y pregunta si existe otro texto de Kafka que esté “más bueno”. “Es raro que no te hayas sentido identificada—le responde Juan —.¿Nunca te sentiste un bicho raro ante la indiferencia del mundo?”

“¿Qué lo inspira para escribir?” La pregunta viene desde el fondo, de otro joven con gorra y capucha hasta las cejas. “Sacate todo eso de la cara y te contesto”, replica con paciencia Juan, que no descalifica ningún comentario, que los insta a leer para vivir más cosas, a identificarse con los poemas de Rimbaud (y los reproches que le hacía su madre), a no quedarse con lo fácil, a educar el gusto, a “no tener materias previas con la vida”.

Muchas cosas interesantes suceden en los tres encuentros que sostiene Sasturain con estudiantes de Resistencia, también en la conferencia ante docentes y quienes lo serán en el futuro, donde, entre mates y chipá, les propone como método para iniciar a los estudiantes en un camino de lecturas literarias el simple “presentar a alguien”. Acercarse al alumno y decirle: “te presento alguien que yo conozco, te presento opciones, te presento gente distinta. Partir de la propia experiencia de lectores y explicar llanamente por qué cada uno llegó ahí, por qué eligió ese texto y no otro”.

Pero acaso lo mejor llega cuando todo ha terminado y un profesor de los muchos que acompañaron a sus chicos a los encuentros recibe el siguiente mail que confirma que siempre abrir un espacio inteligente para hablar de lecturas, más aún con alguien como Sasturain, tiene sentido y despierta el deseo de leer:

“Profe re copada estuvo la charla, me hubiera gustado que dure un poco más lo único.
Gracias por la info no me acordaba del que abandono la literatura a los 19 años!!
Yo quiero el relato ese que nombró (que habían encontrado no sé dónde) que dijo que no se sabía bien a qué género pertenecía. Pero no me acuerdo el nombre...era medio raro me parece, jaaja.
Si se acuerda me dice el jueves o me manda un mail”.