En el Instituto Superior del Profesorado N°1 de Casilda los estudiantes hacen una interesante experiencia con herramientas 2.0. La Prof. Beatriz Ré, que impulsa la iniciativa, cuenta lo siguiente;
"mis alumnos del profesorado (3º año de la carrera de Lengua y Literatura, en la cátedra EDI: " Lectura y Difusión de la LIJ", creamos un blog, que se llama IN LIBRIS, donde leemos, reseñamos y recomendamos libros de LIJ.
Este blog fue creado el año pasado( 2010) cuando me hice cargo de la cátedra, y lo continúan todos los grupos que están cursando el 3º año.
Este año en el primer cuatrimestre vemos autores y materiales teóricos sobre LIJ y ahora a partir del segundo nos adentraremos en alimentar el blog y el mundo literario general de mis alumnos, futuros docentes de Lengua y Literatura para escuelas medias. Tambien creamos un grupo en el Facebook del Instituto donde trabajamos que se llama: LIBROS EN SU SALSA.. Una experiencia sensorial....degustación de libros, lecturas en mesas de café con velas, videos sobre el libro, narración oral de mis alumnos de Primaria y recitados de poemas con susurrómetros, así como exposición de libros didácticos confeccionados por mis alumnas del Nivel Inicial, fue verdaderamnete una fiesta para los sentidos, y para homenajear al libro en su día.
Ahora, por sugerencia del Plan, incluiremos la lectura en voz alta cotidiana, a los alumnos les va a gustar. Nos gustaría recibir en el Instituto los libros del Bicentenario de los diferentes niveles para poder utilizarlos en este proyecto." Marcha una caja para los bloggers!
8 de julio de 2011
26 de junio de 2011
La escuela le da la bienvenida a los libros
- Qué suerte que podamos subrayar que hoy las escuelas argentinas no tienen la vieja excusa "no tenemos libros" para no leer algo juntos cada día. Una de las principales colecciones que llegaron a las secundarias en 2008 es la de 200 títulos, seleccionada por la Directora del Plan Nacional de Lectura Margarita Eggers Lan y un equipo de la Academia Argentina de Letras liderado por Pedro Barcia. Como solemos encontrarlos en las bibliotecas casi sin abrir, reproducimos un texto que una profesora de Bragado, María Cristina Alonso, escribió para que sus colegas compartieran la alegría por la llegada de esos libros, para que conocieran su valor y comenzaran a utilizalos. A ver si funciona también en nuestra región:
Por María Cristina Alonso (para recibir los libros que envió el Ministerio de Educación de la Nación en 2008)
Voy a comenzar contándoles una anécdota para darle la bienvenida a estos maravillosos libros que nos ha mandado el Ministerio de Educación de la Nación. Recorriendo un pueblo abandonado en el que aún persisten unos pocos pobladores, alguien me contó que unos pocos libros le salvaron la vida. El pueblo se llama Máximo Fernández y en él persevera un puñadito de habitantes que vive alejado del mundo. En otra época, una estancia daba vida y trabajo a esos pobladores rurales. Pero la estancia quedó abandonada y los que trabajaban en ella fueron emigrando. El tren dejó de pasar. El bosque fue comiendo las casas hasta convertirlas en taperas. La vegetación que estalla en verdes intensos es el paisaje en el que Raúl vive hace quince años en una casita sin luz ni agua, con un patio picoteado por las gallinas, sobreviviendo con el escaso provecho que saca de la tierra.
Las voces del mundo le llegan desde una radio que cuelga de un alambre en el patio y el resto es la soledad de sus días todos iguales.
La historia de Raúl es singular. Vivió de joven en Buenos Aires, pero su deseo utópico de existir en medio de la naturaleza –un tanto robinsonianamente- lo decidió por ese alejado punto de la tierra en el que el tiempo se cuenta por los autos que pasan por el camino o los rayos del sol que se deslizan entre los árboles. Allí Raúl fundó una familia numerosa. Pero, hace unos años, su mujer y sus siete hijos lo abandonaron para irse a vivir a una ciudad cercana.
Raúl cuenta, para quien quiera oírlo que, cuando se quedó solo, se sentó en la silla desvencijada del patio y se puso a llorar. Después pensó en morir, pegarse un tiro o tomar veneno para hormigas. En eso estaba cuando encontró en un rincón del rancho unos viejos libros algo deshojados y empezó a leer. La lectura lo salvó, los acontecimientos que ocurrían en las páginas amarillentas lo alejaron de la muerte.
Es que, entre otras cosas, se lee para no morir. La lectura de ficción otorga un sentido a la existencia, nos ayuda a desdoblarnos en otros, a ser otros mientras recorremos las páginas de un libro. El lector se construye con la lectura a la vez que, en el acto de leer, reconstruye su propia vida.
Emily Dickinson, una poeta del siglo XIX, sentencia en un poema. “No hay mejor fragata que un libro para llevarnos a tierras lejanas.”
Leer es una de las aventuras más apasionantes que pueda realizar el ser humano a lo largo de su vida. Se lee para entretenerse, para aprender, para comprende los problemas complejos, para ser feliz. Pero también la lectura salva al hombre del dolor y hasta de la muerte, como en el caso de Raúl.
En todas las épocas la lectura ha sido un acto de resistencia. La palabra escrita es también un lugar en el que el lector continúa sus combates, reorganiza su esperanza, encuentra en los mundos inventados lo que la realidad le escamotea.
La palabra cura cualquier mal, ayuda a sobrellevar el miedo, el dolor, la incertidumbre del futuro. Se escribió literatura en los campos de concentración del nazismo, en papelitos dispersos. En las paredes descascaradas de cualquier cárcel aparece un poema, un relato de horror, uno de esperanza. En las trincheras de todas las guerras que el hombre desató para su propio envilecimiento siempre hubo un poeta, un cuentista, un novelista que inventó un mundo para sobrellevar el otro, el del espanto.
La literatura viene, entonces, a decirnos que, en los mundos inventados recuperamos nuestra dignidad humana.
Un lector es hijo de los libros de la infancia. Las imágenes de aquellos primeros textos leídos cuando el tiempo era largo y los veranos interminables nos siguen apareciendo en algún retazo del sueño, en las más insospechadas circunstancias de la existencia. La vida de un lector está construida sobre los textos de los que se fue dejando enamorar y a los que, como un amante infiel, fue abandonando para dejar paso a los nuevos que iban apareciendo con el discurrir del tiempo.
Por eso yo hoy quiero invitarlos, frente a esta enorme cantidad de libros de autores diversos a que entren en el paraíso de la lectura, a que, a través de sus páginas inicien un viaje del que volverán más lúcidos, acaso más sabios.
Hablemos de algunos de ellos eligiendo al azar, porque todos son fascinantes.
Maus, una obra maestra de la historieta universal, escrita y dibujada por Art Spiegelman, hijo de polacos sobrevivientes del Holocausto emigrados a Estados Unidos. Es uno de los creadores de comic más originales de los últimos tiempos. En esta historieta nos cuenta la odisea vivida por sus padres durante el infierno nazi. Maus es la historia que Vladek Spielgelman le cuenta a su hijo, el dibujante Art sobre sus experiencias en los campos de concentración y también cuenta lo que hace Art con ese testimonio. También en esta historieta el autor hace un retrato de su padre en la actualidad, en el momento en que le relata sus recuerdos de la guerra. Lo curioso de esta historieta es que los personajes se representan como animales. Así, los judíos son presentados como ratones y los nazis como gatos.
Hay libros para todos los gustos. El principito de Antoine de Saint Exupery es un libro que va cambiando a medida que crecemos, que nos va diciendo cosas distintas a medida que nos vamos haciendo grandes. Leído a los catorce cuenta una historia maravillosa pero por momentos indescifrable. Con ojos de adulto se comprende mejor que el mundo está poblado de hombres de negocio que sólo suman cifras, reyes que sólo quieren mandar no importa para qué y rosas llenas de espinas que son, en el fondo, terriblemente débiles y orgullosas.
Aquí hay también historias de dos chicas de papel: una es Alicia, la del País de las Maravillas de Lewis Caroll, la otra es Ana Frank, la niña judía que escribió un diario para soportar el encierro. Alicia nos mete de nariz en un mundo absurdo. Allí hay gatos que desaparecen empezando por la cola y terminando por la sonrisa, como el gato de Cheshire y que habla con absurdo lógicos, un conejo apurado que mira la hora en un reloj de bolsillo, naipes que alternan con Reyes de ajedrez, duquesas que cuidan bebés con cara de cerdo. Alicia entrevé un jardín al que no puede acceder y toma un líquido misterioso que le permite empequeñecerse o agradarse según las circunstancias.
El mundo de Ana Frank es diferente pero igualmente absurdo. Una chica de doce años se ve vertiginosamente encerrada en un ático de la casa de la calle Prinsengracht 263 de Ámsterdam para huir del horror del nazismo. Otro absurdo, pero esta vez no proviene de la imaginación de ningún Lewis Caroll que alterna sus clases de matemática con los juegos de la imaginación. Este libro, el de Ana, cuenta hechos reales y nos enfrenta, acaso por primera vez, al tema de la guerra y de la discriminación racial. El Diario de Ana Frank sigue siendo un libro de todos los tiempos, dice más de la condición humana que cualquier tratado de historia y sensibiliza más que la más encendida proclama contra el autoritarismo. Alicia cae en una madriguera e ingresa a un mundo cuyas leyes son desconocidas y debe obrar por intuición. Ana Frank cae en un escondite y pasa dos años leyendo y escribiendo sobre su manera de ver el mundo. Pero a diferencia de Alicia que descubre que toda ha sido un sueño, la chica judía despierta en Bergen Belsen, uno de los tantos campos de concentración nazis y muere de tifus sin haber cumplido los quince años.
Y siguen los libros. Julio Verne nos lleva De la Tierra a la Luna o a dar junto con él La vuelta al mundo en ochenta días. También se dan cita en esta mesa El Eternatua de Oesterheld, historieta que hemos venido leyendo en esta escuela desde hace más de quince años y que vemos que se la difunde hoy como esta historia originalísima se lo merece. La inefable Mafalda de Qunio, la misma que yo leía en la década del 60 cuando tenía la edad de ustedes pero que sigue diciendo idénticas verdades porque hay cosas que en el mundo no han cambiado. Y los cuentos de Fontanarrosa con los que van a reír.
Hay clásicos y contemporáneos. Libros que nos cuentan sobre la última dictadura militar, libros sobre fútbol como los cuentos de Osvaldo Soriano, libros que nos hablan de mundo futuros y estremecedores como 1984 de Orwell, Un mundo feliz de Huxley y Farenheit 451 de Bradbury.
Escritores argentinos como Borges, Cortázar, Bioy Casares, Silvina Ocampo, Angélica Gorodischer, Dolina y Walsh se codean con Homero, Lope de Vega, Henry James, Sófocles, Swift, Hammet, Hesse y Marc Twain.
Los libros que leemos se graban en la piel, son como tatuajes invisibles que se manifiestan en nosotros cuando menos lo pensamos y, además, como dice María Elena Walsh donde no hay libros hace frío.
22 de junio de 2011
Lectura, protagonista en una agrotécnica de Formosa
Para el día del libro, la comunidad educativa de la Escuela Agrotécnica Provincial N° 1 “Combate de San Lorenzo” de Laguna Blanca, Formosa, una jornada institucional de lectura que involucró a todo el pueblo. Para eso invitaron hasta al Intendente Ricardo Lemos. Supervisores del Ministerio, gente de la radio local, de la Universidad, autoridades de otras instituciones como el Museo y chicos de otras escuelas, como la EPES N° 22 “Malvinas Argentinas” y la EPEP N° 346 “Rubén S. Ramos”. Todos compartieron lecturas en voz alta y celebraron la llegada al pueblo de la colección "El Libro de Lectura del Bicentenario", que permitió que todos se llevaran un ejemplar a su casa. El Equipo del Plan en Formosa acompaña a esta escuela desde hace más de un año en el desarrollo del proyecto de lecturas cotidianas.
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Provincia de Formosa
7 de junio de 2011
Es difícil instalarlo en el resto de la escuela, pero es un triunfo sostenerlo cada día en el aula propia
Soy docente , de Rosario, trabajo en la escuela N°156 —cuenta Margarita Gaeta, cuyo establecimiento aún no recibió la colección "El libro de Lectura del Bicentenario—. Mi escuela tiene biblioteca y cargo de bibliotecaria pero es necesaria una mayor capacitación y, por supuesto, libros nuevos. Yo trabajo regularmente la lectura con mis alumnos. En este momento estoy trabajando los cuentos clásicos. Lo hago desde mi lugar porque a mi me apasiona leer, por ahora solo cuento con los libros que yo puedo comprar y mis pequeños proyectos de aula. Espero sus sugerencias para poder instalar el tema en mi escuela. Hace rato vengo remando sola con la propuesta de lectura cotidiana sin lograr instalarlo fuera de mi aula. Incluso tuvimos un taller de lectura con algunos estudiantes, nos reunimos en mi casa o en la biblioteca del barrio fuera del horario escolar y fue muy bueno el año pasado, así que lo retomaremos en junio. Aprovecho para felicitar a través de la red a todos los que organizaron el Seminario sobre Literatura Infantil en Paraná al que asistí. Para mí estuvo muy bueno, pude aprender muchísimo.
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Experiencias en escuelas,
Lectura Diaria,
Provincia de Santa Fe
Tamaña aventura

Cuenta Claudia López, maestra: "Gracias por incluirme en tamaña aventura! Les cuento que siempre leo junto a mis alumnos nos sentamos en el patio,lo hacemos en actos,en nuestro rincón de lectura aúlica siempre que les queda un tiempo entre cada tarea, solos se acercan a los libros, los leen, comentan, se ríen, es decir lo comparten y lo disfrutan. Éstas son algunas fotos de mis chicos de tercer grado en la Escuela Nº 784 de Resistencia."
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Experiencias en escuelas,
Provincia del Chaco
18 de mayo de 2011
La Biblio de Miraflores, Chaco
Hola colegas del Plan! Por este intermedio quiero comunicarles lo útiles que son los materiales que mandan a las bibliotecas. En la biblioteca de Miraflores acompañamos a las escuelas del pueblo en los proyectos de lectura que llevan con ustedes y a veces organizamos nosotros mismos. Ésta foto es del "Dia de la convivencia en la Diversidad cultural", participó el Juez de Paz de nuestra comunidad que explicó las leyes que protejen a las comunidades aborigenes y sus costumbres vigentes en nuestra zona. Los profesores de lengua aportaron la charla sobre el Holocausto y relacionaron la lectura del "Diario de Ana Frank", invitamos a los alumnos a leerlo y elegir otras lecturas relacionadas con la fecha.Alejandra Benítez, Bibliotecaria.
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Provincia del Chaco
14 de mayo de 2011
Libros para los lectores de "La Vigil", en Rosario
"Trabajamos con el Plan desde que nos llegó el texto 'Material de reflexión para el desarrollo curricular en escuelas de Nivel Secundario', inspiradas en ese material -conjuntamente con la profesora de Filosofía- en la materia Proyecto de Investigación e Intervención socio-comunitaria en 5º año, instalamos espacios de lectura colectiva y en voz alta. Leímos "Bodas de Sangre" de F. García Lorca y "Hamlet" de W. Shakespeare, el tramo final de la materia lo dedicamos a las poesías, seleccionamos algunas, los alumnos las reprodujeron -de puño y letra- y las distribuímos entre los vecinos del barrio (lo cual fue muy bien recibido!).
A principios de 2011 nos comunicarnos con la Coordinadora Regional, que nos recomendó autores y lecturas para implementarlo también en los primeros años, nos dio ideas para instalarlo como proyecto de mejora en la plan estratégico de la escuela. Ahora nos llegan estos libros, que para nuestros chicos que vienen casi todos de barrios populares son como un premio por haberse puesto a leer. Así da gusto trabajar, porque hay personas del Ministerio nacional que saben y apoyan el trabajo que hacemos en la escuela."Prof. Verónica Merayo, docente de la Escuela de Enseñanza Media N° 338 'Constancio C Vigil'
5 de mayo de 2011
Encuentro en Rosario
El Taller Literario Haroldo Conti de la Biblioteca Popular para el Desarrollo Social, situada en uno de los barrios más humildes del Gran Rosario recibió el 5 de mayo a la escritora Ángela Pradelli quien se encontró con 60 pibes de las escuelas primarias, secundarias y de enseñanza para adultos, así como con vecinos de los Centros Comunitarios de los barrios cercanos.Conversaron sobre libros, leyeron, les recomendó nuevas lecturas y todos se llevaron textos de la autora.
Los directivos de la Biblioteca se contactaron con la coordinadora regional del plan y lograron hacer realidad el encuentro de los usuarios de la biblio con una de las escritoras contemporáneas más reconocidas del país.
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Encuentros con Escritores,
Provincia de Santa Fe
4 de mayo de 2011
Lectura cotidiana, herramienta de integración e inclusión en Formosa
Esta experiencia llega de la Escuela Provincial de Educación Primaria Nº 453 está en la Comunidad Wajthokwe, en el Paraje El Chorro, al oeste de la Provincia de Formosa. Es de modalidad de Educación Intercultural Bilingüe y recibe 240 alumnos pertenecientes a la etnia Wichí. La comunidad soporta con dificultad calores que llegan a los 45ºC en un sitio en cual las sequías se alternan con inundaciones y desbordes del Río Pilcomayo. Los chicos de esta escuela son hijos de la historia del pueblo wichí, seminómade, que a partir de la intervención de las misiones anglicanas, alrededor de 1927, se fue asentando en comunidades en la zona. Sólo durante los últimos veinte años, se acentuó el proceso de sedentarización.
Por su sistema de residencia, de tipo patrilocal, la pareja recién conformada reside en la casa de la madre de la novia y ésta se relaciona casi exclusivamente con las otras mujeres de su familia. A pesar del proceso de cambio cultural de las últimas décadas, esta estructura social se ha mantenido y si bien el acceso de las chicas a la educación formal ha crecido, la mayoría de ellas se dedican a las actividades tradicionales: cuidar los niños, preparar la comida, buscar leña y agua, recolectar frutos silvestres y hacer artesanías. En esta comunidad escolar hay once secciones de grado (dos para primero, segundo, tercero, cuarto y quinto y un sexto) y 21 docentes.
Por su sistema de residencia, de tipo patrilocal, la pareja recién conformada reside en la casa de la madre de la novia y ésta se relaciona casi exclusivamente con las otras mujeres de su familia. A pesar del proceso de cambio cultural de las últimas décadas, esta estructura social se ha mantenido y si bien el acceso de las chicas a la educación formal ha crecido, la mayoría de ellas se dedican a las actividades tradicionales: cuidar los niños, preparar la comida, buscar leña y agua, recolectar frutos silvestres y hacer artesanías. En esta comunidad escolar hay once secciones de grado (dos para primero, segundo, tercero, cuarto y quinto y un sexto) y 21 docentes.
La escuela considera al idioma Wichí como primera lengua y al Español como segunda. Los docentes del primer ciclo trabajan en parejas pedagógicas, en las cuales los Maestros Especiales de Modalidad Aborigen (MEMAS) son de vital importancia. Contienen a muchos estudiantes con “sobreedad”, embarazos y todavía presentan un alto grado de deserción escolar. Por eso las intervenciones pedagógicas se proponen como parte de la enseñanza, crear una relación para “retener a los chicos” en la escuela, tal como lo cuenta el profesor Raúl Enríquez y agrega: “desde la institución educativa se pretende cotidianamente promover el rescate y valorización de lo que les es propio, porque ellos viven hoy una pérdida de las costumbres de su cultura”.
En este contexto se implementaron las propuestas del Plan de Lectura, junto al Proyecto de Mejoramiento de la Educación Rural (PROMER).
El maestro reconoce los buenos resultados de esta experiencia que logró asociar a la lectura con el placer de leer y convirtió a la biblioteca en un ámbito de curiosidad y atracción para los alumnos de diferentes edades.
“Simplemente se los invitó a leer por leer. Las primeras reacciones fueron de gran excitación en los niños que deseaban describir y compartir con los maestros y compañeros cada figura observada. Gradualmente se evidenciaron alumnos que leían y solicitaban ser escuchados “al frente” del aula.En estas oportunidades se aprovechó para fijar la pronunciación. Utilizar correctamente los signos de puntuación e interpretar lo leído con libertad, todo de manera “informal” y sin someterlos a exhaustivas actividades que provocaran el alejamiento de los libros”, relata Raúl.
De esta inquietud nació el “tren de la espera” donde los niños, simbólicamente, construían vagones con las sillas y por turnos solicitaban ser escuchados por los docentesy compañeros. Las niñas sintieron que en ese ámbito eran tan escuchadas sus lecturas y sus opiniones como las de los niños. Nació también, por iniciativa de los estudiantes, el concurso de lectura, que contó con la participación de maestros y directivos.
Ser escuchados, ser leídos, leerse a sí mismos y a su realidad, ahora hay tiempo para eso todos los días en la escuela. Un buen motivo para no dejar de ir.
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Provincia de Formosa
30 de abril de 2011
Club de Lectura en el Centro Comunitario del Barrio Toba
Una de las experiencias que desde 2008 el Plan de Lectura sugiere iniciar con grupos de niños y adolescentes es la formación de Clubes de Lectura en escuelas y centros comunitarios. El Plan apoya las iniciativas con acompañamiento institucional, capacitacion teórica para los responsables y libros para leer juntos.
Un grupo ejemplar es el de los chicos del Centro Comunitario del Barrio Toba, en el Gran Resistencia, Chaco.
Todo empezó con la lectura de "El Principito" y ya no pudieron parar. Visitan juntos bibliotecas públicas, museos, tocan puertas para conseguir más libros —recibieron recientemente una dotación de la Fundación Mempo Giardinelli— y hasta se animaron a pedir que los visite ese escritor chaqueño. Son unos quince chicos, de entre 10 y 15 años. Tienen ayuda de una psicóloga y de la biblioteca llamada justamente "El Principito". Se juntan los sábados de 10 a 12. A cargo de la Prof. Roxana Pensi, llevan ya más de dos años reuniéndose para compartir buenos textos. Ella nos contó: "...estos niños son muy particulares, hemos notado al principio un rechazo a su identidad cultural, una desvalorización de la mujer, la inexistencia en entre ellos de una cultura del trabajo. Todo eso lo abordamos charlándolo desde los textos. Novelas, poesías, investigaciones, todo nos da pie para conversar. No tenían interés en leer porque nunca habían tenido acceso a los libros. Con este aporte les abrimos las puertas de las instituciones, les mostramos que todo está a su alcance y les damos enteras posibilidades de elegir sus lecturas, sus próximas actividades. Los resultados son casi inmediatos."
Un grupo ejemplar es el de los chicos del Centro Comunitario del Barrio Toba, en el Gran Resistencia, Chaco.
Todo empezó con la lectura de "El Principito" y ya no pudieron parar. Visitan juntos bibliotecas públicas, museos, tocan puertas para conseguir más libros —recibieron recientemente una dotación de la Fundación Mempo Giardinelli— y hasta se animaron a pedir que los visite ese escritor chaqueño. Son unos quince chicos, de entre 10 y 15 años. Tienen ayuda de una psicóloga y de la biblioteca llamada justamente "El Principito". Se juntan los sábados de 10 a 12. A cargo de la Prof. Roxana Pensi, llevan ya más de dos años reuniéndose para compartir buenos textos. Ella nos contó: "...estos niños son muy particulares, hemos notado al principio un rechazo a su identidad cultural, una desvalorización de la mujer, la inexistencia en entre ellos de una cultura del trabajo. Todo eso lo abordamos charlándolo desde los textos. Novelas, poesías, investigaciones, todo nos da pie para conversar. No tenían interés en leer porque nunca habían tenido acceso a los libros. Con este aporte les abrimos las puertas de las instituciones, les mostramos que todo está a su alcance y les damos enteras posibilidades de elegir sus lecturas, sus próximas actividades. Los resultados son casi inmediatos."
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Clubes de Lectura,
Provincia del Chaco
Una profe que lee todos los días
Por haber enviado material a nuestro blog, la contactaron para dar su testimonio a la prensa.
No se pierdan esta nota del Diario La Capital. Los testimonios de la docente y de los chicos son contundentes sobre los resultados y el entusiasmo que dispara la lectura cotidiana.
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Lectura Diaria,
Libros de Lectura del Bicentenario,
prensa
19 de abril de 2011
Club de Lectores de la Biblio del Barrio Vial
En la biblioteca escolar del Establecimiento de Nivel Secundario Nº 93 del Complejo Educativo Barrio Vial de Resistencia, Chaco, algo viene sucediendo con la lectura. Esta Institución formó parte en el 2010 del Proyecto "Chaco en Palabras", por el cual docentes de las escuelas del sur de la ciudad recibieron asesoramiento y entrega de diversos materiales de lectura por parte del Plan Nacional de Lectura, para que generen y desarrollen con los estudiantes proyectos institucionales de lectura.
Por el entusiasmo de su único bibliotecario, desde el año pasado funciona un club de lectores de los diferentes cursos y divisiones.
Los estudiantes, coordinados por el bibliotecario, se reúnen a compartir lecturas, intercambian libros y concurren a leer en voz alta a sus compañeros de la escuela y a chicos que integran otras instituciones de la comunidad.
Por ejemplo, este club de estudiantes lectores concurre asiduamente a ofrecer lecturas en voz alta de cuentos, leyendas y otros textos a los niños y niñas del Instituto Barrilete, Institución vecina que trabaja con chicos con capacidades diferentes.
El Equipo Técnico del Plan Provincial los acompañó en uno de sus encuentros y ha programado la visita del escritor de policiales Miguel Molfino al Club.
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Chaco,
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Experiencias en escuelas
17 de abril de 2011
Tu Proyecto de Mejora para la Escuela Secundaria puede ser un Proyecto de Lectura
Los diarios de la región dan cuenta de la iniciativa. Acaba de salir esta nota en La Capital, de Rosario, sobre el Plan y los Proyectos de Mejora y Fortalecimiento Institucional en la Escuela Secundaria.
13 de abril de 2011
El día que la Colección "El Libro de Lectura del Bicentenario" llegó a la ESCUELA AGROTÉCNICA Nº 380 del pueblo de María Juana, en Santa Fe
"Acá les mando las primeras fotografías de los chicos con sus libros, qué puedo decir, las imágenes hablan por sí solas, compartir estos momentos con ellos reafirma mi pasión por ser 'maestra'."
"Sólo se trata de leer, ése es el secreto para transformar", dice la profesora Carina Suppo.


"Los grupos pertenecen a 1ero y 2do. año. Todos los días compartimos la lectura en voz alta y una vez a la semana salimos a leer al patio que, como lo ven, es el lugar perfecto."


9 de abril de 2011
Experiencia de una Escuela de Nivel Secundario en Chaco
La Escuela de Enseñanza Media Lino Torres de la Provincia del Chaco contó a la Revista Monitor su experiencia de organización como comunidad de lectores.
La lectura en voz alta como actividad disparadora de múltiples prácticas de lectura compartidas en individuales.
Cómo se organizó el Equipo Docente del establecimiento y cómo van documentando y registrando la práctica.
Hacer clic en cada imagen para verlas en tamaño legible.
La lectura en voz alta como actividad disparadora de múltiples prácticas de lectura compartidas en individuales.
Cómo se organizó el Equipo Docente del establecimiento y cómo van documentando y registrando la práctica.
Hacer clic en cada imagen para verlas en tamaño legible.
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Experiencias en escuelas,
Lectura Diaria,
Nivel Secundario
5 de abril de 2011
LEER JUNTOS TODOS LOS DÍAS
Por Natalia Porta López
Directivos y docentes de todas las áreas, en la tarea de buscar libros interesantes para compartir con los estudiantes, se recuperan a sí mismos como lectores. El personal no docente (porteros, gente que atiende el kiosco escolar, administrativos) también participa de las lecturas y ocasionalmente se invita a familiares, vecinos o escritores.
Coordinadora Regional del Plan Nacional para el Litoral
Los niños no aprenden solos sino en relación con los adultos que tienen alrededor. Y, como repetía la Maestra Berta Braslavsky, se precisa la intervención docente para achicar la desventaja de aquellos que no tienen la fortuna de crecer en el seno de familias donde es natural y cotidiano el uso de una oralidad enriquecida y de la lengua escrita.
Por eso es tan importante leer en el aula, generosa y persistentemente, en algún momento de cada jornada, tal como lo propone el Plan Nacional de Lectura desde 2008 , convirtiendo en política de estado una propuesta del escritor Mempo Giardinelli en su libro de 2005 titulado Volver a Leer.
La lectura compartida cotidiana es la primera de las intervenciones esenciales del docente. Leer algo de calidad, interesante, que no demande más de unos minutos, seleccionado amorosamente para poner en común en la primera hora de la jornada, variado en términos de tipos textuales y progresivo en su nivel de dificultad; escogido pensando en un recorrido lector a largo plazo que el mismo grupo de estudiantes irá construyendo durante toda la vida escolar.
La segunda es habilitar la conversación sobre lo leído, sin pretensiones, la misma que sostenemos sobre la película o la música compartida, en la que prima el respeto por el gusto y la interpretación de cada quien. O el silencio que en ocasiones produce aquello que conmueve. El diálogo significativo y la escucha respetuosa son intercambios que apuntan a recuperar la hermosa costumbre de hablar sobre libros, puntada inicial de todas las redes de socialización que sostienen la práctica de los lectores.
Y después sí, empezar con la clase del día.
En muchas aulas argentinas, con el impulso y acompañamiento del Plan Nacional y de los Equipos de los Planes Provinciales, esto ya sucede. En cada una la idea va adoptando diferentes formas organizativas. Pero en todos los casos se trata de leer por placer; entendido éste no como desescolarización (muy al contrario se habilitan más tiempos para la lectura en la escuela que no reemplazan a los de la didáctica de la literatura). Tampoco se trata del placer concebido como entretenimiento fácil, sino como lo describe el escritor Noé Jitrik: una “epifanía, al comprender que se está leyendo, que se lo puede hacer, que se es capaz” de ese esfuerzo, de ese pensamiento complejo y revolucionario.
En las escuelas donde ya iniciaron la experiencia los estudiantes de todas las edades la disfrutan y están creciendo como lectores. En la secundaria, nivel donde resulta más complejo concretarla, está revelándose sumamente valiosa como
· - puerta de entrada a la lectura de diferentes tipos de textos
· - ejercicio cotidiano de la escucha y el pensamiento crítico
-· - forma de predisponer a una clase distendida
· - camino hacia una relación distinta entre docentes y estudiantes , basada en un imaginario compartido
· - aporte a la formación de una identidad colectiva, una “textoteca” grupal
· - modo de acceso a conocimiento s e informaciones
· y, claro, también como estímulo del deseo de seguir leyendo.
Directivos y docentes de todas las áreas, en la tarea de buscar libros interesantes para compartir con los estudiantes, se recuperan a sí mismos como lectores. El personal no docente (porteros, gente que atiende el kiosco escolar, administrativos) también participa de las lecturas y ocasionalmente se invita a familiares, vecinos o escritores.
La práctica, lejos de cristalizarse, toma formas personales e inesperadas, estimula la curiosidad de los docentes por los supuestos que la sustentan e incluso por discutirlos, y genera una demanda de conocer más y mejor literatura para crear ocasiones de lectura genuinas, llenas de sentido.
Porque hay permiso, no obligación, de leer un rato juntos cada día.
Y si la jornada empieza en el colegio con un primer capítulo de Dickens que vamos a seguir leyendo juntos mañana, o llegamos al jardín y nos reciben con un poema de Laura Devetach donde las hormigas rítmicamente “van, van, van”…el día comienza mucho mejor. Y hacia el fin de la semana es probable que hayamos conocido a cinco autores o cinco obras de algún escritor o de cierto género.
Es que en cuanto se pone en acto la preocupación declamada y la buena intención de leer, entonces la “animación” ya casi no se necesita, los mismos estudiantes reclaman ese tiempo de lectura.
¿Por qué no incluir esta propuesta en tu escuela o tu biblioteca escolar? ¿Y por qué sí hacerlo?
Es enorme cantidad de funciones que estamos pidiendo que cumpla la lectura: que sea lugar de encuentro entre generaciones, que restañe las groseras diferencias entre unos y otros en nuestras sociedades poco equitativas, que construya ciudadanía crítica y responsable, que mejore los modos de expresión de nuestros niños y jóvenes, que potencie su creatividad, que despierte conciencias, que dé acceso a saberes sobre otros mundos, otros tiempos, otras disciplinas. Y sí, a todo eso contribuye la lectura.
Pero quienes nos identificamos en la vida más como lectores que cualquier otra cosa sabemos que no leemos por ninguna de esas razones razonables. Leemos para ser más nosotros mismos, para encontrar las palabras que nos explican, leemos egoístamente y por el mero gozo de hacerlo. De forma compulsiva, adictiva y voraz. Y si hacemos fomento de lectura, ésa es la clase de pares que deseamos formar. Acaso para estar menos solos.
Por añadidura a esos lectores nuevos les vendrán otras bondades: tomarán la delantera en la conquista de un mundo virtual que se hace y se comprende leyendo y escribiendo, tendrán mejores recursos cuando la vida los requiera resilientes, sabrán exigir con mejores argumentos a las autoridades y podrán elegir participar o no en la vida cívica.
Pero algunos, además, serán futuros visitantes de Comala y Mompracem, usuarios maravillados de laberintos y rayuelas, quizás deambularán por París con Jean Valjean, se asombrarán con las brevedades de Lichtemberg y tendrán paciencia a los humores de Ema Bovary, capaces de ejercer y no esperar que les concedan el derecho de soñar.
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Notas de Natalia Porta López
20 de enero de 2011
Estudiantes y docentes de Chaco con Juan Sasturain
El pibe tiene 16 y desde hace una hora usa lo que tiene a mano (la función de filmación del celular) para retener lo que está pasando. No es la final de un campeonato de fútbol, no es la presentación de su banda favorita en un estadio, no es una pelea callejera ni un amigo que hace una broma escatológica, no. En la pantalla brilla la calvicie de un señor sesentón que, con lujo de detalles, ateniéndose a las palabras textuales que leyó cuando era chico en los años 50, narra de memoria, entero, de pe a pa, El eternauta.
Y no se detiene ahí, Juan Sasturain, el escritor Juan Sasturain, que es el señor en la pantallita. Porque después de esa hazaña que deja boquiabiertos y entusiastas a los 150 jóvenes que desafiaron el mal tiempo encontrarse con él, todavía tiene energía para leer, a demanda y de cosecha propia, un cuento de fútbol y otro de pura imaginación: Suspiria la Sentimental, de su último bello libro Los Galochas, ilustrado por Liniers.
Y como Suspiria habla de sentimientos abre todo un tema: las risitas cunden cuando Juan los invita a encontrar en la literatura palabras nuevas, que no estén vacías ni gastadas para declarar, cuando lo sientan, el amor. “Pero de ninguna manera mandarlo como mensaje de texto” les recomienda.
“Eso vamos también vamos a ponerlo en nuestro blog”, declara un grupo que toma fotos insistentemente y solicita un autógrafo para digitalizar desatando una discusión sobre la seguridad o no de la práctica.
Una quincenañera se declara decepcionada por La Metamorfosis y pregunta si existe otro texto de Kafka que esté “más bueno”. “Es raro que no te hayas sentido identificada—le responde Juan —.¿Nunca te sentiste un bicho raro ante la indiferencia del mundo?”
“¿Qué lo inspira para escribir?” La pregunta viene desde el fondo, de otro joven con gorra y capucha hasta las cejas. “Sacate todo eso de la cara y te contesto”, replica con paciencia Juan, que no descalifica ningún comentario, que los insta a leer para vivir más cosas, a identificarse con los poemas de Rimbaud (y los reproches que le hacía su madre), a no quedarse con lo fácil, a educar el gusto, a “no tener materias previas con la vida”.
Muchas cosas interesantes suceden en los tres encuentros que sostiene Sasturain con estudiantes de Resistencia, también en la conferencia ante docentes y quienes lo serán en el futuro, donde, entre mates y chipá, les propone como método para iniciar a los estudiantes en un camino de lecturas literarias el simple “presentar a alguien”. Acercarse al alumno y decirle: “te presento alguien que yo conozco, te presento opciones, te presento gente distinta. Partir de la propia experiencia de lectores y explicar llanamente por qué cada uno llegó ahí, por qué eligió ese texto y no otro”.
Pero acaso lo mejor llega cuando todo ha terminado y un profesor de los muchos que acompañaron a sus chicos a los encuentros recibe el siguiente mail que confirma que siempre abrir un espacio inteligente para hablar de lecturas, más aún con alguien como Sasturain, tiene sentido y despierta el deseo de leer:
“Profe re copada estuvo la charla, me hubiera gustado que dure un poco más lo único.
Gracias por la info no me acordaba del que abandono la literatura a los 19 años!!
Yo quiero el relato ese que nombró (que habían encontrado no sé dónde) que dijo que no se sabía bien a qué género pertenecía. Pero no me acuerdo el nombre...era medio raro me parece, jaaja.
Si se acuerda me dice el jueves o me manda un mail”.
Y no se detiene ahí, Juan Sasturain, el escritor Juan Sasturain, que es el señor en la pantallita. Porque después de esa hazaña que deja boquiabiertos y entusiastas a los 150 jóvenes que desafiaron el mal tiempo encontrarse con él, todavía tiene energía para leer, a demanda y de cosecha propia, un cuento de fútbol y otro de pura imaginación: Suspiria la Sentimental, de su último bello libro Los Galochas, ilustrado por Liniers.
Y como Suspiria habla de sentimientos abre todo un tema: las risitas cunden cuando Juan los invita a encontrar en la literatura palabras nuevas, que no estén vacías ni gastadas para declarar, cuando lo sientan, el amor. “Pero de ninguna manera mandarlo como mensaje de texto” les recomienda.
“Eso vamos también vamos a ponerlo en nuestro blog”, declara un grupo que toma fotos insistentemente y solicita un autógrafo para digitalizar desatando una discusión sobre la seguridad o no de la práctica.
Una quincenañera se declara decepcionada por La Metamorfosis y pregunta si existe otro texto de Kafka que esté “más bueno”. “Es raro que no te hayas sentido identificada—le responde Juan —.¿Nunca te sentiste un bicho raro ante la indiferencia del mundo?”
“¿Qué lo inspira para escribir?” La pregunta viene desde el fondo, de otro joven con gorra y capucha hasta las cejas. “Sacate todo eso de la cara y te contesto”, replica con paciencia Juan, que no descalifica ningún comentario, que los insta a leer para vivir más cosas, a identificarse con los poemas de Rimbaud (y los reproches que le hacía su madre), a no quedarse con lo fácil, a educar el gusto, a “no tener materias previas con la vida”.
Muchas cosas interesantes suceden en los tres encuentros que sostiene Sasturain con estudiantes de Resistencia, también en la conferencia ante docentes y quienes lo serán en el futuro, donde, entre mates y chipá, les propone como método para iniciar a los estudiantes en un camino de lecturas literarias el simple “presentar a alguien”. Acercarse al alumno y decirle: “te presento alguien que yo conozco, te presento opciones, te presento gente distinta. Partir de la propia experiencia de lectores y explicar llanamente por qué cada uno llegó ahí, por qué eligió ese texto y no otro”.
Pero acaso lo mejor llega cuando todo ha terminado y un profesor de los muchos que acompañaron a sus chicos a los encuentros recibe el siguiente mail que confirma que siempre abrir un espacio inteligente para hablar de lecturas, más aún con alguien como Sasturain, tiene sentido y despierta el deseo de leer:
“Profe re copada estuvo la charla, me hubiera gustado que dure un poco más lo único.
Gracias por la info no me acordaba del que abandono la literatura a los 19 años!!
Yo quiero el relato ese que nombró (que habían encontrado no sé dónde) que dijo que no se sabía bien a qué género pertenecía. Pero no me acuerdo el nombre...era medio raro me parece, jaaja.
Si se acuerda me dice el jueves o me manda un mail”.
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